La Fortaleza. El sitio más antiguo de la Arqueología de Gran Canaria

 

Arqueología de Gran Canaria ¿El siglo XV a.C.?

La Fortaleza (Santa Lucía) es el yacimiento más antiguo de Gran Canaria ¿Qué no te lo crees? ¿Necesitas pruebas? Te las damos rápidamente.  Este yacimiento fue excavado en 1990 por Rosa Schlueter y fruto de dicha excavación se publicó un artículo donde presentaron cuatro dataciones.

En la página 62 señala cuatro dataciones para el yacimiento de La Fortaleza y para la Arqueología de Gran Canaria ¿La más antigua? Pues el siglo XV a. C. El nivel IID aparece con una datación de 1410 a. C. ¿Es o no es antiguo? Vamos, coincidiendo con un mediterráneo movidito, la caída de Knossos en Creta y su ocupación por poblaciones micénicas,  la ascensión y caída de Akenatón en Egipto…

Arqueología de Gran Canaria, chinos alegres
Chinos contentísimos de saber que La Fortaleza es el yacimiento más antiguo ¡No les queda nada!

Pero también hay otras dataciones, del 1060, del 710 y del 160 a.C. Sin embargo, como todos sospechan (¡o eso esperamos!) hay truco. Evidentemente, La Fortaleza NO es el yacimiento más antiguo de la Arqueología de Gran Canaria. ¿Entonces, donde está el engaño? ¿Cuál es el error?

Nadie lo vio venir

Las dataciones no tienen validez ya que aparentemente como la propia arqueóloga señala no hay un orden o secuencia lógica en las dataciones. Así, las fechas más antigua debería ser una de las últimas unidades y no es así. Bueno, vale, sólo una  está “desubicada” ¿Pero y el resto? A priori podrían estar bien. Y además siguen siendo antiguas…

¡Pues tampoco! ¡Mira tú…! Hay dos variables que explican la antigüedad de estas dataciones. Primero un lugar lejano, muy lejano, un laboratorio de Japón. Y de otro lo que mandaron a Japón para datar, carbón.

Jerry Lewis, Arqueología Gran Canaria, datación
¿Científico japonés midiendo carbono 14? ¡Va a ser que no…!

En su momento no se sabía, pero las dataciones del laboratorio de Gakushuin (Tokio) son totalmente inoperantes para un arqueólogo. Tanto para los trabajos en Canarias, como en Europa y en la China Popular ¡NO SIRVEN! Pero si encima datamos carbones, sin diagnosticar la especie que estamos datando ni conociendo que parte del árbol estamos datando. ¡Estamos jo… perdidos! Estaríamos ante lo que se llama efecto “madera antigua”. Por eso en los últimos años se buscan sustitutos más precisos que los carbones.

¡Abre el ojo y desparrama la vista! (Para los no canarios: ¡fíjate bien!)

En resumen, La Fortaleza no es el yacimiento más antiguo de Gran Canaria, por mucho que unas dataciones realizadas en el país del sol naciente así lo afirmen. Así que nuestro “síndrome de Matusalén”, locura inherente a la Arqueología que nos hace buscar, anhelar y querer tener las fechas más antiguas seguirá sin resolución.

 

¿y qué nos queda?

Pues un par de conceptos que tenemos que interiorizar como un mantra:

Tipo de material: Ciclo corto Vs ciclo largo. Es preferible datar elementos arqueológicos con una duración reconocida (semillas, huesos humanos o animales).

Contexto: Debemos saber reconocer como llegó el elemento datado a ese contexto. Porque una semilla fácilmente se puede colar por percolación (¡nuevo palabro!) en niveles inferiores y llevarnos una sorpresa.

Precisión: Las dataciones no dejan de ser un acercamiento matemático a una realidad física (medición de cantidad de carbono existente en un material orgánico) y eso se expresa en un rango con unos niveles de exactitud. Podemos elegir una posibilidad de un 68,5% de que sea así (1σ, una sigma, una desviación típica) o dos 2σ que equivale, aproximadamente, a tener un 95% de posibilidades a que la fecha este comprendida en ese arco temporal.

Interpretación: Lo más importante. El uso y la explicación que demos a esa fecha y al contexto arqueológico en el que se encuentra. Sin  esto sólo tenemos un número.

¿Aquiles en Tirajana?

Así, que de las casi 150 dataciones que la Arqueología de Gran Canaria tiene muchas se van directamente a la basura. No sirven para nada. Y curiosamente son las que han presentado las fechas más antiguas. Afortunadamente, hoy la variedad de laboratorios, la transparencia de los métodos y el conocimiento de cómo funciona el propio Carbono 14, así como el aumento de la propia precisión de la técnica permite que se vaya afinando el método y con ello los trabajos arqueológicos.

Aquiles,Arqueología de Gran Canaria
Aquiles, el de los pies ligeros, corriendo barranco de Tirajana arriba…

Y si, tengo sí, lo reconozco públicamente, ¡tengo el síndrome de Matusalén! Yo por mí me creía las dataciones…quiero que mis dataciones sean antiguas…. muy antiguas… ya me imaginaba a Aqueos y troyanos subiendo por Tirajana pa´rriba.. con esos escudos, con esas grebas… ¡después me acuerdo de lo que sé y se me quita!

 

Bibliografía:

Esta vez más que artículos, que los hay a montones explicando como funciona el carbono 14, su ventajas e inconvenientes, y análisis varios, te ponemos un enlace de página del Cabildo de Gran Canaria donde se exponen varias dataciones así como una revista con varios artículos sobre el tema.

De fetiches, pastiches y el Nexus 6 en la Arqueología de Gran Canaria

Hay elementos de la Arqueología de Gran Canaria que se han transformado en iconos de ese Pasado: Pintaderas, ídolos o momias son un ejemplo de estos fetiches.  ¡Y seguro que no tenemos que convencerte!

Esta adoración “cuasi religiosa”, que se siente por dichos elementos ha sido la inspiración de más de un artista canario. Así en muchos de estos objetos, reconocidos como icónicos, se reconoce representada, aún siendo una parte, la totalidad de extinta cultura aborigen.

Poniéndonos densos

Esta representación la tenemos en las arpilleras de Manolo Millares, inspiradas en las momias; las pintaderas en la obra de Néstor Martín-Fernández de la Torre o los ídolos en las pinturas del gáldense Antonio Padrón.

Arte Arqueología Canaria, Gran Canaria, Fetiche
“Cuadro nº 48” (1957) de Manolo Millares e “Ídolos Guanches” (1967) de Antonio Padrón

Estas obras, trascienden el significado de las piezas arqueológicas de forma que los diferentes autores las contextualizan dentro de un ámbito diferente y contemporáneo, creando nuevos significados que van más allá de los meramente históricos (¡Léelo otro vez, porque es un poco espeso!).

Esos iconos, han ido más allá de su aparición en obras de arte, también han invadido nuestra cotidianidad: tatuajes, fachadas de casas, parterres, ropa, galletas, llaveros, pendientes, pegatinas, chocolate,…  ¡y más! ¿Y eso está bien? Está bien desde luego, significa una identificación de mucha gente con el pasado aborigen. Sin embargo, si les preguntamos a esas personas ¿Sabrían decirnos para que servían? ¿Dónde se han encontrado?

Arqueología Canaria, Gran Canaria, La Fortaleza
De la Arqueología Canaria a la Arqueología comestible… ¡somos unos postmodernos”

O yendo más allá, ¿Cómo era la sociedad que las generó? Posiblemente, muchos dirían que es de los Guanches y más anchos que Pancho… y es que posiblemente el uso y abuso, en este caso, de las pintaderas, puede conllevar el vaciado de significado, quedándonos solamente con sus valores estéticos ¡Porque bonitas son un rato! ¡A ver quién dice que no! ¡Y comestibles más aún!

A la hoguera con el arqueólogo:

¿Algún culpable en la sala? Pues sí; los profesionales de la Arqueología. O Quizás, en la actualidad, no tanto los profesionales actuales de este gremio, sino los padres de la Arqueología en Gran Canaria. ¿Por qué? La disciplina arqueológica, nace en esta isla con El Museo Canario (¡por poner un hito!) y casualidad de las casualidades muchos eran médicos ¿Y a qué se dedicaron a buscar esos médicos? Cráneos. Ya no el cuerpo entero ¿Para qué? Sólo cráneos. Si no, visita la sala Verneau de El Museo Canario, está tal y como la crearon…  ¡es como estar en Holocausto Caníbal, pero sin empalamientos! ¡Bueno! ¿Pero a quién no le gusta esa sala?

Sala Verneau, El Museo Canario, Arqueología Canaria, Gran Canaria
Sala Verneau… Una orgía de cráneos… ¡pero hay que reconocer que nos mola!

Además, coincide esta época y las posteriores con la búsqueda de las diferentes razas, aquellos que buscaban mediterránoides y cromañoides. ¿Te acuerdas? Pero no sólo por cráneos se desvivían… pintaderas e ídolos entraron en el museo en esta época ¡Bueno! Y alguno que fue de estranjis a Francia… que se lo pregunten al amigo Verneau…

¡Y de esos polvos estos lodos!. No sabríamos explicar como del interés científico y académico en la Arqueología Canaria se traspaso al resto de la sociedad, para que todo el mundo quiera tener un cráneo o un ídolo en encima del televisor ¡Aunque hoy en día o lo pegas con silicona o no va! ¡Son tan finitas! ¡Qué ni el paño de encaje de la abuela se mantiene!

Posiblemente, la visibilización y preocupación solo por esta parte del Patrimonio de la Arqueología de Gran Canaria fue la que convirtiera estos objetos arqueológicos en iconos y en fetiches buscados por todos, dando paso al nacimiento del expoliador.

Del fetiche al pastiche:

Este coleccionismo inicial de los primera Arqueología Canaria dio como lugar la sobrerrepresentación y valoración de unos elementos frente a otros. ¡Pero el desaguisado no paró ahí!. La Arqueología vio nacer a otros personajes, algunos puros expoliadores, otros camuflados de “canariólogos” y pillalotodos que a partir de cuatro lecturas y la connivencia de la administraciones de la época hicieron sus colecciones privadas.

Un caso diferente fue el del párroco teldense Pedro Hernández Benítez. Este era comisario local de Telde y ayudó al Comisario provincial Jiménez Sánchez en varios trabajos y publicaciones. Éste fue destituido a principio de los años 50 de su cargo por su afán coleccionista ¿Las manos demasiado largas?

Arqueología Canaria, Padre Baez Gran Canaria
Personaje que no merece ser nombrado. Podríamos intentar hacer un chiste pero no tendría ninguna gracia.

¿Y si revisamos la cabeza de cierto cura de boina amarilla que no dice más que disparates sobre nuestra Arqueología? Esa es otra forma de pastiche

Esas colecciones dieron lugar a “museos” donde el  pastiche, la mezcla indiscriminada de restos arqueológicos era costumbre. La máxima era “entre más mejor”. Un ejemplo de estos sería la Fundación Museo Castillo de La Fortaleza El Hao. La exposición parece nacida en el siglo XIX, sin embargo se inició a mediados del siglo pasado. Cuerpos con más de dos piernas, retazos de varias esteras de junco para  componer un bolso, “pinchos morunos” de huesos…

Cada expolio, un Nexus 6 que muere

Afortunadamente, todo esto se empieza a superar y tales esperpentos entran en la fase final de su existencia. Sin embargo, la Arqueología debe hacer todavía mucha pedagogía explicando que los bienes arqueológicos pertenecen a algo mayor, intangible e inabarcable. Llamémoslo Patrimonio Cultural, Paisaje o Identidad. Sino seguiremos apareciendo expoliadores.

Y esto no se puede robar, ¡y no nos lo pueden robar! Cada expolio, cada material perdido es un trocito de nuestro pasado, de nuestra identidad que desaparece. No podemos permitir que esto ocurra, sino tendremos que hacer nuestras las palabras del Nexus 6 de Blade Runner: “todos estos momentos se perderán,…se irán como lágrimas en la lluvia”.

¡Y ahora a comerme una pintadera de chocolate de las de Neketan que tan ricas que están!

La Arqueología funeraria en Gran Canaria. Parte I

 

La Arqueología funeraria es uno de los elementos que más atención ha acaparado dentro y fuera de la investigación arqueológica canaria. Como ejemplo de ese interés fue la presentación, esta semana, en El Museo Canario de un proyecto donde se estudiarán varias momias, así como la digitalización de aquellas a través de técnicas fotogramétricas. El número de periodistas que acudieron y su repercusión mediática fue enorme ¡Vale! Es verano y se buscan temas más ligeritos… estamos de acuerdo. Pero el interés, icónico en algunos casos, que tienen las momias, y por extensión el mundo funerario nadie lo puede discutir.

Sin embargo, ese interés suscitado no ha ido paralelo a la realización de proyectos de investigación que tomen la Arqueología funeraria de Gran Canaria desde un punto de vista integral. Por otro lado, en los últimos años se han realizado varias excavaciones arqueológicas, vinculadas a diferentes razones patrimoniales, obteniendo diferentes datos que han mejorado el panorama de la Arqueología Canaria en cuento al conocimiento de esta manifestación. Algunos ejemplos son las excavaciones de la Necrópolis de Maspalomas y Arteara (San Bartolomé de Tirajana); Necrópolis de Juan Primo (Gáldar); Necrópolis del Cabezo (Firgas), Maipés y Antigafo (Agaete), etc.

Enterramiento Firgas Gran Canaria
Enterramiento en un solapón               ¿ Y La cabeza?

De todo este conjunto de datos surgen viejas preguntas ¿Enterramientos colectivos vs enterramientos individuales? ¿Cuevas vs túmulos? ¿Diferencias sociales entre unos y otros enterramientos? ¿Momias? ¿Cuál es el enterramiento más antiguo? ¿Está la práctica funeraria estandarizada? Muchas preguntas. Intentaremos presentar un ligero esbozo de las últimos datos que la Arqueología Canaria está manejando para el mundo funerario en la de Gran Canaria, y de paso, hablaremos un poquito, de lo que sabemos para La Fortaleza.

“Enterramientos” en Gran Canaria:

Algunas teorías bioantropológicas y arqueológicas establecieron la existencia de dos razas para Gran Canaria. Una raza de gente guapa, rubitos y altos, estilizados ellos, y muy listos, y otros brutitos, bajos y malencarados y con menos luces. Estas dos razas vivían en Gran Canaria de forma diferenciada, unos en la costa, lo mediterranoides, que vivían en casas construidas de piedra, y por otro los brutitos cromañoides, que vivían en el interior de la isla en cuevas.

Mediterranoide Cromañoide Gran Canaria Arqueología Canaria
Tipico mediterránoide frente a un cromañoide ¿Quién no quiere ser un mediterranoide de esos?

Esta misma división se creó para la Arqueología funeraria. Así, los mediterranoides enterraban a sus difuntos en túmulos, mientras que los grupos del interior lo hacían en cuevas. ¡Y hasta ahí todo clarito! ¿Para qué lo íbamos a complicar?

Pues hoy sabemos que esas teorías raciales no son ciertas, no solamente a niveles bioantropológicos sino culturales. Así, la Arqueología de la isla de Gran Canaria es una sola; se corresponde con una sola etnia, no pudiendo diferenciarse entre grupos raciales y culturales diferentes.

¿y entonces por qué esa diferencia en el mundo funerario? Algunas fuentes etnohistóricas hablan que los túmulos eran las sepulturas para los miembros de la clases privilegiadas. Y cuando hablamos de esto, de forma involuntaria nos viene a la mente el gran túmulo de La Guancha, que según la tradición era el lugar donde estaba enterrada la familia de los guanartemes de Gáldar. No sabemos si los guanartemes, pero si es verdad que los diferentes estudios bioantropológicos y funerarios perciben que el grupo humano enterrado allí es diferente. Así, por ejemplo, el 75 % de los enterrados son hombres ¿Qué pasaba con las mujeres? ¿No morían? ¿O había un acceso diferencial a según qué enterramientos?

Las fosas se suman al registro de tumbas conocidas. Este sería, si nos ceñimos a la terminología, el único tipo de enterramiento. Ya que en el restos de tipologías funerarias, el cuerpo se deposita o en una cista o en una cueva, sin ninguna tierra que lo cubra.

Fosas, Arqueología, Gran Canaria, Arqueología Canaria
Necrópolis de Juan Primo (Gáldar) compuestas por fosas

La fosas no son otra cosa que una simple agujero en el suelo, poco más menos del tamaño de una persona sobre la que se deposita el cadáver. Estas fosas como las otras tumbas suelen abrirse y reutilizarse. Además, comparten los mismos escenarios que los túmulos/cistas. Entonces, ¿a qué se debe tal diferencia?

La Fortaleza:

En cuanto a los trabajos arqueológicos en La Fortaleza se han concentrado, de momento, en el poblado ubicado en la ladera oeste, como en la cima de La Fortaleza Grande. Sin embargo, las limpiezas iniciales del yacimiento así como las visitas de antropólogos y eruditos locales, nos han dado una pista de los posibles restos existentes en la zona.

Cuevas:

Se han documentado varias cuevas con restos humanos ¡Todas expoliadas y saqueadas! Creemos que en algunas de estas cuevas pudieron existir varios cuerpos (¡creemos que algunos parcialmente momificados!) si tenemos en cuenta restos de materiales que quedaron pertenecientes a la posibles mortajas.

Arqueología, Gran Canaria, expolio, Arqueología Canaria, La Fortaleza
Cueva funeraria en La Fortaleza ¡Cuando uno ve esto dan ganas de llorar!

La Fortaleza Grande también contuvo restos funerarios tal y como describe Grau Bassas. Este dato nos llama la atención ya que la cima la interpretamos como un posible almogaren. Por lo que esos huesos, posiblemente, tuvieron algo de especial, algo que los hacía distintos. De hecho en algunas zonas del Atlas, hay unas zonas especiales que llaman almoggar, ubicados sobre montañas, donde se enterraban los huesos de una persona considerada santa. Este lugar recibe peregrinaciones anuales haciéndose diferentes comidas en su honor… ¡No hay que pensar mucho! ¿verdad?

También fueron recuperados restos óseos por Sánchez Araña en la década de los sesenta en la propia subida a la cima de La Fortaleza, creemos, que jalonando el camino de ascensión a la cima de La Fortaleza. Lo que da más peso a la idea del propio Grau Bassas de que la subida, las paredes y el camino son también parte del almogaren.

Cráneo arqueológico, Gran Canaria, Arqueología Canaria
Cráneo procedente de La Fortaleza Grande

Túmulos:

Túmulo funerario, La Fortaleza, Arqueología Canaria, Gran Canaria
¿Túmulos funerarios en La Fortaleza?

Más complicado es aseverar en el momento actual de los trabajos, la existencia de túmulos en La Fortaleza. Los trabajos de limpieza llevados a cabo permitieron recuperar varias estructuras que parecen túmulos funerarios. Cuadrados y circulares,  con gran gran cantidad de piedras de color rojo en su superficie tal y como cita R. Verneau para otras Necrópolis del Maipés de Agaete. 

De igual forma, morfológicamente no tienen nada que ver a los majanos de limpieza que hay en los alrededores, a lo que debemos sumar la falta de piedras con marcas de arado. Lo que nos permite ubicar la colocación de las piedras en momentos previos a la utilización de arados con vertedera de metal en la zona. Sin embargo, cabe la posibilidad de que sea algún tipo monumentos funerarios tal y como se han documentado en otros espacios cementeriales (Necrópolis de las Crucesitas, Mogán), pero esto solo se sabrá con la realización de excavaciones arqueológicas. O, quizás, tanto solo estamos antes un majano diferente.

Hasta aquí llegamos, este tema da para mucho,… ¡ya vamos craneando para el siguiente post!

 

Para saber un poquito más…

Verónica Alberto Barroso, Teresa Delgado Darías, Javier Velasco Vázquez, Jonathan Santana Cabrera, 2013-2014: En la ambigüedad de tu piel. Sobre momias y tumbas, revista Tabona: Revista de prehistoria y de arqueología, Nº. 20, 2013-2014, págs. 33-60.

Ahmed Sabir, 2001: Las Canarias Preeuropeas y el Norte de Africa. El ejemplo de Marruecos. Rabat.

Javier Velasco Vázquez, 2006: Los otros. El lugar de los muertos en la prehistoria de Canarias El Pajar: Cuaderno de Etnografía Canaria, Nº. 21, 2006 (Ejemplar dedicado a: Paisajes arqueológicos versus escenarios sociales en la Canarias preeuropeas), págs. 88-106