La Fortaleza. El sitio más antiguo de la Arqueología de Gran Canaria

 

Arqueología de Gran Canaria ¿El siglo XV a.C.?

La Fortaleza (Santa Lucía) es el yacimiento más antiguo de Gran Canaria ¿Qué no te lo crees? ¿Necesitas pruebas? Te las damos rápidamente.  Este yacimiento fue excavado en 1990 por Rosa Schlueter y fruto de dicha excavación se publicó un artículo donde presentaron cuatro dataciones.

En la página 62 señala cuatro dataciones para el yacimiento de La Fortaleza y para la Arqueología de Gran Canaria ¿La más antigua? Pues el siglo XV a. C. El nivel IID aparece con una datación de 1410 a. C. ¿Es o no es antiguo? Vamos, coincidiendo con un mediterráneo movidito, la caída de Knossos en Creta y su ocupación por poblaciones micénicas,  la ascensión y caída de Akenatón en Egipto…

Arqueología de Gran Canaria, chinos alegres
Chinos contentísimos de saber que La Fortaleza es el yacimiento más antiguo ¡No les queda nada!

Pero también hay otras dataciones, del 1060, del 710 y del 160 a.C. Sin embargo, como todos sospechan (¡o eso esperamos!) hay truco. Evidentemente, La Fortaleza NO es el yacimiento más antiguo de la Arqueología de Gran Canaria. ¿Entonces, donde está el engaño? ¿Cuál es el error?

Nadie lo vio venir

Las dataciones no tienen validez ya que aparentemente como la propia arqueóloga señala no hay un orden o secuencia lógica en las dataciones. Así, las fechas más antigua debería ser una de las últimas unidades y no es así. Bueno, vale, sólo una  está “desubicada” ¿Pero y el resto? A priori podrían estar bien. Y además siguen siendo antiguas…

¡Pues tampoco! ¡Mira tú…! Hay dos variables que explican la antigüedad de estas dataciones. Primero un lugar lejano, muy lejano, un laboratorio de Japón. Y de otro lo que mandaron a Japón para datar, carbón.

Jerry Lewis, Arqueología Gran Canaria, datación
¿Científico japonés midiendo carbono 14? ¡Va a ser que no…!

En su momento no se sabía, pero las dataciones del laboratorio de Gakushuin (Tokio) son totalmente inoperantes para un arqueólogo. Tanto para los trabajos en Canarias, como en Europa y en la China Popular ¡NO SIRVEN! Pero si encima datamos carbones, sin diagnosticar la especie que estamos datando ni conociendo que parte del árbol estamos datando. ¡Estamos jo… perdidos! Estaríamos ante lo que se llama efecto “madera antigua”. Por eso en los últimos años se buscan sustitutos más precisos que los carbones.

¡Abre el ojo y desparrama la vista! (Para los no canarios: ¡fíjate bien!)

En resumen, La Fortaleza no es el yacimiento más antiguo de Gran Canaria, por mucho que unas dataciones realizadas en el país del sol naciente así lo afirmen. Así que nuestro “síndrome de Matusalén”, locura inherente a la Arqueología que nos hace buscar, anhelar y querer tener las fechas más antiguas seguirá sin resolución.

 

¿y qué nos queda?

Pues un par de conceptos que tenemos que interiorizar como un mantra:

Tipo de material: Ciclo corto Vs ciclo largo. Es preferible datar elementos arqueológicos con una duración reconocida (semillas, huesos humanos o animales).

Contexto: Debemos saber reconocer como llegó el elemento datado a ese contexto. Porque una semilla fácilmente se puede colar por percolación (¡nuevo palabro!) en niveles inferiores y llevarnos una sorpresa.

Precisión: Las dataciones no dejan de ser un acercamiento matemático a una realidad física (medición de cantidad de carbono existente en un material orgánico) y eso se expresa en un rango con unos niveles de exactitud. Podemos elegir una posibilidad de un 68,5% de que sea así (1σ, una sigma, una desviación típica) o dos 2σ que equivale, aproximadamente, a tener un 95% de posibilidades a que la fecha este comprendida en ese arco temporal.

Interpretación: Lo más importante. El uso y la explicación que demos a esa fecha y al contexto arqueológico en el que se encuentra. Sin  esto sólo tenemos un número.

¿Aquiles en Tirajana?

Así, que de las casi 150 dataciones que la Arqueología de Gran Canaria tiene muchas se van directamente a la basura. No sirven para nada. Y curiosamente son las que han presentado las fechas más antiguas. Afortunadamente, hoy la variedad de laboratorios, la transparencia de los métodos y el conocimiento de cómo funciona el propio Carbono 14, así como el aumento de la propia precisión de la técnica permite que se vaya afinando el método y con ello los trabajos arqueológicos.

Aquiles,Arqueología de Gran Canaria
Aquiles, el de los pies ligeros, corriendo barranco de Tirajana arriba…

Y si, tengo sí, lo reconozco públicamente, ¡tengo el síndrome de Matusalén! Yo por mí me creía las dataciones…quiero que mis dataciones sean antiguas…. muy antiguas… ya me imaginaba a Aqueos y troyanos subiendo por Tirajana pa´rriba.. con esos escudos, con esas grebas… ¡después me acuerdo de lo que sé y se me quita!

 

Bibliografía:

Esta vez más que artículos, que los hay a montones explicando como funciona el carbono 14, su ventajas e inconvenientes, y análisis varios, te ponemos un enlace de página del Cabildo de Gran Canaria donde se exponen varias dataciones así como una revista con varios artículos sobre el tema.

La Arqueología funeraria en Gran Canaria. Parte I

 

La Arqueología funeraria es uno de los elementos que más atención ha acaparado dentro y fuera de la investigación arqueológica canaria. Como ejemplo de ese interés fue la presentación, esta semana, en El Museo Canario de un proyecto donde se estudiarán varias momias, así como la digitalización de aquellas a través de técnicas fotogramétricas. El número de periodistas que acudieron y su repercusión mediática fue enorme ¡Vale! Es verano y se buscan temas más ligeritos… estamos de acuerdo. Pero el interés, icónico en algunos casos, que tienen las momias, y por extensión el mundo funerario nadie lo puede discutir.

Sin embargo, ese interés suscitado no ha ido paralelo a la realización de proyectos de investigación que tomen la Arqueología funeraria de Gran Canaria desde un punto de vista integral. Por otro lado, en los últimos años se han realizado varias excavaciones arqueológicas, vinculadas a diferentes razones patrimoniales, obteniendo diferentes datos que han mejorado el panorama de la Arqueología Canaria en cuento al conocimiento de esta manifestación. Algunos ejemplos son las excavaciones de la Necrópolis de Maspalomas y Arteara (San Bartolomé de Tirajana); Necrópolis de Juan Primo (Gáldar); Necrópolis del Cabezo (Firgas), Maipés y Antigafo (Agaete), etc.

Enterramiento Firgas Gran Canaria
Enterramiento en un solapón               ¿ Y La cabeza?

De todo este conjunto de datos surgen viejas preguntas ¿Enterramientos colectivos vs enterramientos individuales? ¿Cuevas vs túmulos? ¿Diferencias sociales entre unos y otros enterramientos? ¿Momias? ¿Cuál es el enterramiento más antiguo? ¿Está la práctica funeraria estandarizada? Muchas preguntas. Intentaremos presentar un ligero esbozo de las últimos datos que la Arqueología Canaria está manejando para el mundo funerario en la de Gran Canaria, y de paso, hablaremos un poquito, de lo que sabemos para La Fortaleza.

“Enterramientos” en Gran Canaria:

Algunas teorías bioantropológicas y arqueológicas establecieron la existencia de dos razas para Gran Canaria. Una raza de gente guapa, rubitos y altos, estilizados ellos, y muy listos, y otros brutitos, bajos y malencarados y con menos luces. Estas dos razas vivían en Gran Canaria de forma diferenciada, unos en la costa, lo mediterranoides, que vivían en casas construidas de piedra, y por otro los brutitos cromañoides, que vivían en el interior de la isla en cuevas.

Mediterranoide Cromañoide Gran Canaria Arqueología Canaria
Tipico mediterránoide frente a un cromañoide ¿Quién no quiere ser un mediterranoide de esos?

Esta misma división se creó para la Arqueología funeraria. Así, los mediterranoides enterraban a sus difuntos en túmulos, mientras que los grupos del interior lo hacían en cuevas. ¡Y hasta ahí todo clarito! ¿Para qué lo íbamos a complicar?

Pues hoy sabemos que esas teorías raciales no son ciertas, no solamente a niveles bioantropológicos sino culturales. Así, la Arqueología de la isla de Gran Canaria es una sola; se corresponde con una sola etnia, no pudiendo diferenciarse entre grupos raciales y culturales diferentes.

¿y entonces por qué esa diferencia en el mundo funerario? Algunas fuentes etnohistóricas hablan que los túmulos eran las sepulturas para los miembros de la clases privilegiadas. Y cuando hablamos de esto, de forma involuntaria nos viene a la mente el gran túmulo de La Guancha, que según la tradición era el lugar donde estaba enterrada la familia de los guanartemes de Gáldar. No sabemos si los guanartemes, pero si es verdad que los diferentes estudios bioantropológicos y funerarios perciben que el grupo humano enterrado allí es diferente. Así, por ejemplo, el 75 % de los enterrados son hombres ¿Qué pasaba con las mujeres? ¿No morían? ¿O había un acceso diferencial a según qué enterramientos?

Las fosas se suman al registro de tumbas conocidas. Este sería, si nos ceñimos a la terminología, el único tipo de enterramiento. Ya que en el restos de tipologías funerarias, el cuerpo se deposita o en una cista o en una cueva, sin ninguna tierra que lo cubra.

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Necrópolis de Juan Primo (Gáldar) compuestas por fosas

La fosas no son otra cosa que una simple agujero en el suelo, poco más menos del tamaño de una persona sobre la que se deposita el cadáver. Estas fosas como las otras tumbas suelen abrirse y reutilizarse. Además, comparten los mismos escenarios que los túmulos/cistas. Entonces, ¿a qué se debe tal diferencia?

La Fortaleza:

En cuanto a los trabajos arqueológicos en La Fortaleza se han concentrado, de momento, en el poblado ubicado en la ladera oeste, como en la cima de La Fortaleza Grande. Sin embargo, las limpiezas iniciales del yacimiento así como las visitas de antropólogos y eruditos locales, nos han dado una pista de los posibles restos existentes en la zona.

Cuevas:

Se han documentado varias cuevas con restos humanos ¡Todas expoliadas y saqueadas! Creemos que en algunas de estas cuevas pudieron existir varios cuerpos (¡creemos que algunos parcialmente momificados!) si tenemos en cuenta restos de materiales que quedaron pertenecientes a la posibles mortajas.

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Cueva funeraria en La Fortaleza ¡Cuando uno ve esto dan ganas de llorar!

La Fortaleza Grande también contuvo restos funerarios tal y como describe Grau Bassas. Este dato nos llama la atención ya que la cima la interpretamos como un posible almogaren. Por lo que esos huesos, posiblemente, tuvieron algo de especial, algo que los hacía distintos. De hecho en algunas zonas del Atlas, hay unas zonas especiales que llaman almoggar, ubicados sobre montañas, donde se enterraban los huesos de una persona considerada santa. Este lugar recibe peregrinaciones anuales haciéndose diferentes comidas en su honor… ¡No hay que pensar mucho! ¿verdad?

También fueron recuperados restos óseos por Sánchez Araña en la década de los sesenta en la propia subida a la cima de La Fortaleza, creemos, que jalonando el camino de ascensión a la cima de La Fortaleza. Lo que da más peso a la idea del propio Grau Bassas de que la subida, las paredes y el camino son también parte del almogaren.

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Cráneo procedente de La Fortaleza Grande

Túmulos:

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¿Túmulos funerarios en La Fortaleza?

Más complicado es aseverar en el momento actual de los trabajos, la existencia de túmulos en La Fortaleza. Los trabajos de limpieza llevados a cabo permitieron recuperar varias estructuras que parecen túmulos funerarios. Cuadrados y circulares,  con gran gran cantidad de piedras de color rojo en su superficie tal y como cita R. Verneau para otras Necrópolis del Maipés de Agaete. 

De igual forma, morfológicamente no tienen nada que ver a los majanos de limpieza que hay en los alrededores, a lo que debemos sumar la falta de piedras con marcas de arado. Lo que nos permite ubicar la colocación de las piedras en momentos previos a la utilización de arados con vertedera de metal en la zona. Sin embargo, cabe la posibilidad de que sea algún tipo monumentos funerarios tal y como se han documentado en otros espacios cementeriales (Necrópolis de las Crucesitas, Mogán), pero esto solo se sabrá con la realización de excavaciones arqueológicas. O, quizás, tanto solo estamos antes un majano diferente.

Hasta aquí llegamos, este tema da para mucho,… ¡ya vamos craneando para el siguiente post!

 

Para saber un poquito más…

Verónica Alberto Barroso, Teresa Delgado Darías, Javier Velasco Vázquez, Jonathan Santana Cabrera, 2013-2014: En la ambigüedad de tu piel. Sobre momias y tumbas, revista Tabona: Revista de prehistoria y de arqueología, Nº. 20, 2013-2014, págs. 33-60.

Ahmed Sabir, 2001: Las Canarias Preeuropeas y el Norte de Africa. El ejemplo de Marruecos. Rabat.

Javier Velasco Vázquez, 2006: Los otros. El lugar de los muertos en la prehistoria de Canarias El Pajar: Cuaderno de Etnografía Canaria, Nº. 21, 2006 (Ejemplar dedicado a: Paisajes arqueológicos versus escenarios sociales en la Canarias preeuropeas), págs. 88-106

Dos ídolos, un secuestro y una de dinamita en el yacimiento de La Fortaleza

No, no es una peli, ni una novela negra, eso se lo dejamos a Alexis Ravelo, al que habrá que preguntarle, algún día, porque ubicó a La Fortaleza en una de sus novelas. Nos referimos a cómo se obtuvieron algunos de los ídolos más conocidos de este yacimiento.

Pocos datos conocemos de cómo aparecieron estos ídolos. Sin embargo, hay dos historias cuanto menos curiosas, ¡por no decir tristes!, de la manera en que se descubrieron aquellos en La Fortaleza. No queremos entrar en el significado o cronología de estas figurillas. Nos centraremos en cómo fueron obtenidas.

La caída de los ídolos:

Una de las mayores colecciones de ídolos aparecidos en el yacimiento de La Fortaleza se ubica en la Fundación Museo Castillo de La Fortaleza El Hao (Santa Lucía de Tirajana). Esta dispone de una colección no sólo de elementos “recuperados” (¡Un eufemismo!) de este lugar, sino de muchos otros del ámbito insular, aunque la mayoría constreñidos a la Arqueología del Sureste de Gran Canaria.

Dos de los ídolos más famosos del yacimiento arqueológico de La Fortaleza sufrieron algún tipo de estrés traumático en el momento de su recuperación. Uno podríamos clasificarlo de Síndrome de Estocolmo y otro, Neurosis de Guerra… ¿Qué por qué decimos esto? Aquí viene la explicación.

De Gran Canaria a París:

Idolo encontrado en La Fortaleza por R. Verneau. Hoy desaparecido
Ídolo encontrado en La Fortaleza por R. Verneau. Hoy desaparecido

El primero de los ídolos conocidos se lo debemos a R. Verneau, quién lo encontró en el fondo de una cueva cercana al almogaren próximo a la cima (según sus palabras) a finales del siglo XIX. Pues este ídolo realizó un largo viaje desde Gran Canaria a Francia. En El Museo Canario acabó una copia del mismo (Hoy se expone también una replica en el Museo Arqueológico Nacional). Pero el original quedó para siempre en Francia ¡Vive la France! Bueno corregimos, no sería el Síndrome de Estocolmo, sino el de París… ¡tiene más glamour!

Rescates explosivos:

El siguiente trauma es más violento, más visceral, y si se quiere más nuestro. Como

La Fortaleza, Gran Canaria
Ídolo rescatado de una maligna cueva en La                Fortaleza (Santa Lucía, Gran Canaria)

si de un soldado se tratará, uno de los ídolos depositados en el museo Sánchez Araña fue “rescatado” (malditos eufemismos) de las violentas garras de una cueva en 1964, donde se encontraba depositado, a dinamitazo limpio ¡Sí, con dinamita! Ya que la cueva en si no era accesible.

Cómo tuvieron que retumbar esos riscos! Aunque no nos lo creamos, el uso de la dinamita era frecuente, y no solamente en la Arqueología de Gran Canaria.

Las últimas excavaciones arqueológicas han permitido obtener los restos de tres ídolos más, lo que hacen un total de diez las figurillas conocidas para el yacimiento de La Fortaleza. Alguno de ellos con pinturas que decoraban (¿a forma de ropajes o decoraciones corporales?) la mayor parte de la pieza recuperada.

 

Ídolo decorado, La Fortaleza
Ídolo decorado, La Fortaleza

Ídolo decorado La Fortaleza

 

Desgraciadamente estos ídolos se encontraron superficialmente y sin un contexto arqueológico que permita vislumbrar su funcionalidad y mucho menos su cronología.

Esperamos que el resto de materiales arqueológicos recuperados con una metodología arqueológica permitan no explicar el yacimiento de  La Fortaleza, sino también los propios ídolos expoliados (¡Uy lo que ha dicho!) no sólo de este lugar, sino de otros contextos de Gran Canaria.

Y por cierto, ahora no hay que llevárselo a ninguna parte, las tecnología permite que cada uno lo tenga en su casa… si no échale un vistazo al 3D de este ídolo que apareció en la excavación del 2015.

Sobre el estudio de la arqueología ritual, la brújula del chino y el jarrón de mi casa

La Arqueología es una disciplina que intenta recuperar y explicar el pasado a través de los restos materiales. El estudio de esos contextos arqueológicos en los respectivos yacimientos, acompañados de las dataciones de los mismos y estudios pormenorizados (estudios de la cerámica, de la industria lítica, de los carbones-antracología– o las propias semillas –carpología) nos permiten reconstruir los diferentes ámbitos de vida y muerte de las sociedades pasadas.

Sin embargo, esto que parece muy evidente a veces no está del todo presente en los diferentes trabajos presentados, ya sea de profesionales de la arqueología o de simples aficionados al estudio e interpretación del pasado.

Nos referimos a todos esos estudios, análisis y opiniones donde todo lo descubierto y conclusiones se resumen “ES RITUAL” .

Arqueología y Ritual
¡Qué nos gusta!

 

¿Que buscamos como hablamos de ritual?

Muchas veces lo ritual es el saco de fondo ante manifestaciones arqueológicas que no entendemos o no llegamos a entender totalmente. Algunos autores exponen  desde un enfoque funcional como identificar lo ritual desde la Arqueología, sobre todo para sociedades complejas. De forma resumida podrían identificarse estos lugares vinculados basándonos en el registro arqueológico que configuran dichos ritos:

  1. Captación de la atención: Cualquier culto, rito o celebración religiosa conlleva la existencia de un lugar, puede ser una montaña o un templo, que fijan la atención de las personas que allí acuden.

    Tindaya, Arqueología
    ¡Tindaya ya es un monumento!
  2. Presencia de la divinidad: Puede estar presente en un grabado o pintura o representada en alguna forma o imagen.

    Idolo-Museo-Canario-Palmas-Canaria_EDIIMA20140309_0010_14
    ¿Idolo?
  3. Participación y ofrendas: La participación activa conlleva el movimiento, y muchas veces la comida y bebida. Así como sacrificios o regalos a partir a la divinidad.

    Ritual vinculado a la Comida
    Yacimiento del Tejar, Santa Brígida. ¿Ritual vinculado a la comida?

Sin embargo, esto no es tan fácil. Ni los yacimientos aparecen tal y como los abandonaron, ni tenemos el registro completo. Muchos yacimientos que hoy son catalogados para Gran Canaria como rituales, santuarios o almogarenes lo son porque históricamente han sido tratados como tales sin que apenas haya una revisión crítica de los mismos. ¿Son lo mismo La cima de La Fortaleza Grande, que Risco Caído, que Candiles, el Bentayga, El Pajarcillo, La Cueva de las Estrellas? ¿Todos estos yacimientos son un almogaren? Creemos que no.

Casi todas las referencias existentes se basan en documentación escrita de carácter etnohistórico. Es decir, a diferentes fuentes escritas coetáneas algunas al momento de la conquista, otras bastantes posteriores a la misma. Esto dificulta el análisis ya que no podemos extrapolar de forma directa el contenido de esta documentación a una realidad social muchas veces de siglos anteriores.

Es por eso que la Arqueología debe afinar en el método y la contrastación de sus hipótesis. No arrimar datos, como si de ascuas se trataran (e ignorar otros) para mantener una idea preconcebida que de examinarse con cierto rigor no se mantendría de pie.

Lamentablemente, la Arqueología y la Historia, es como el fútbol, todo el mundo sabe. Todo el mundo es entrenador. Así, existen muchas personas que cualquier grabado, acumulación de piedra, cazoleta o similar es asimilado de inmediato al mundo del ritual.


La Arqueología y la Historia, es como el fútbol, todo el mundo sabe. Todo el mundo es entrenador


Yo estoy alineado, tu estas alineado, el esta alineado….

¿Y qué decir de las alineaciones? Todo está alineado. Estos grabados están orientados con el Teide, igual no se ve desde esta isla, ¡pero sabemos que por aquella zona cae!; otras con el equinoccio, ¡da lo mismo! ¡Está alineado!; o esta peña está orientada hacia aquel yacimiento tan importante, ¿Pero si la peña es natural? No, es importante, es ritual, ¿no ves que está alineada?

Y puede que haya cosas alineadas. No decimos que no. Pero primero hay que tomar mediciones con aparatos topográficos ¡No vale un mapa escala 1.25.000 y una brújula comprada en el chino de la esquina! Sino partiremos de un error de base enorme. Unos malos cimientos conllevan una mala construcción.

Brújula
Brújula del chino

Además, este tipo de planteamientos conlleva la aceptación de varias premisas de difícil aceptación, al menos para nosotros. Por un lado, se relega el papel del aborigen a una persona constantemente dependiente de rituales y lugares ritualizados. Sabemos por la antropología y etnografía comparada, que hablamos de sociedades indivisas, tal y como proponía Pierre Clastre, donde no existen cajones que separen lo económico, de lo social, de lo político o de lo religioso. Hablamos de sociedades ritualizadas. Pero de ahí a imaginárnoslos mirando todo el día para el cielo, acechando las salidas y las puestas de sol…

Por otro lado, muchas veces, algunas veces de forma tangencial, estas opiniones se mezclan con el misterio (¡Cómo éramos pocos….!). Y se mezclan antiguas civilizaciones, mitos, leyendas y alguna que otra civilización extraterrestre por descubrir. Con este pensamiento relegamos el papel de los que nos precedieron a un papel de secundarios, de subalternos en la Historia. Porque básicamente, algunos piensan que:


¡nuestros aborígenes son unos venidos a menos, porque mira tú que pirámides construyeron para acabar luego viviendo en unas cuevitas de nada! ¡No somos nadie!


 

Arqueología, extraterrestres
¡Egipcios ni que egipcios! ¡Los extraterrestres hombre!

En definitiva, el mundo ritual es importante, fue importante y seguirá dentro de los estudios arqueológicos. Sin embargo, la Arqueología o es método o no es nada. Todo no vale, por muy alineado que esté.

Por cierto, cuando abro la ventana de la fachada norte de mi casa y entra el sol, ilumina un jarrón que está alineado con un espejo que tengo en la pared, y con el norte magnético… ¡Tengo que hacerme con la brújula ya! Pero da lo mismo ¡Seguro que es ritual! ¡Total, todo está alineado! ¡Está todo claro!

¡Atrasamos el tiempo en el yacimiento arqueológico de La Fortaleza!

 

¿Y tu qué edad tienes?

Acabamos de recibir los datos de la datación radiocarbónica de un pequeño hueso de cabra de una de las estructuras arqueológicas de La Fortaleza Grande. El laboratorio nos da unas fechas que oscilan entre el siglos VI y VII ¡Y la que se ha montado! Pero nosotros tan contentos ¡¡¡Ehhhh!!!!

bailando por el carbono 14
¡Así nos quedamos con la noticia!

Pero queda hacer una digestión reposada de este dato y ver que puede significar, y sobre todo, si realmente, es tan importante como se ha dicho, y sobre todo qué perspectivas históricas y de trabajos arqueológicos abre para Gran Canaria. ¡Si es que abre algo!

Cuando decimos que el hueso datado está entre los siglos VI y VII estamos traduciendo una datación cuya horquilla va desde el 585 al 682, con un 95,4% de posibilidad de pertenecer a este periodo.

Sin embargo, la Arqueología Canaria se encuentra en parte de una gran paradoja, ya que todavía no se ha conseguido articular un discurso histórico donde la cronología esté presente. Sí es cierto que algunos trabajos empiezan a atisbar discrepancias entre diferentes periodos y tiempos, pero todavía estamos lejos de poder organizar los distintos pasados insulares en un eje del tiempo claro. La fase aborigen de nuestra historia es plana o casi.

Teniendo en cuenta que ese siglo VI-VII es una aproximación estadística, y sabiendo que el 650 es la media aritmética de dichas fechas, se relativiza bastante el alcance absoluto de la datación. Tenemos que trascender del evento, ir a la coyuntura histórica donde se generó el mismo, un lugar donde podemos estar muchos más cómodos con los datos radiocarbónicos obtenidos. Nos liberamos de la esclavitud de la datación absoluta del evento, del hecho histórico para hablar de tiempo, de ciclos, de periodos.

¿Qué hace un hueso como tú en un lugar como éste?

¿Y después de todo esto? ¿Qué significa que un hueso de cabra se haya encontrado en una de las estructuras de la cima de La Fortaleza Grande? La respuesta es más que evidente, alguien consumió o depositó un trozo de una pata en una de las estructuras circulares. Esto dicho así es una obviedad. obviedad,

Cómo decíamos, tenemos que trascender del evento, el acto en sí de tirar/depositar ese hueso. Sabemos por los trabajos realizados que esta estructura no es un espacio doméstico al uso, sino que posiblemente esté vinculada con la realización de ritos donde el fuego tenía un papel principal.  Este espacio excepcionalmente construido tiene una morfología diferente resto de viviendas conocidas para Gran Canaria. Además, los estudios realizados nos han permitido saber que no aparecen restos de cereales (semillas carbonizadas), que suele ser el elemento más común en las cocinas de las casas aborígenes. Por otro lado, aparece una gran cantidad de restos líticos, destacando sobremanera la obsidiana, un tipo de material prima muy valorada por la población aborigen. No obstante, todavía no tenemos claro si este lugar acogió banquetes ceremoniales donde se consumía la carne de estos animales, como se propone para otros yacimientos, como El Tejar (Santa Brígida), o por si el contrario son ofrendas.

El contexto en que apareció este hueso está dentro de una estructura arqueológica construida antes del vertido ¿Cuánto? Todavía no lo sabemos  ¿Un día, un año un siglo? Y otra pregunta, el gran muro-muralla que crea la superficie sobre la que se construyen estas estructuras, ¿cuándo se construyó? No lo sabemos, pero por la envergadura de estas construcciones, sería lógico pensar que fue bastante anterior al uso documentado. Desde luego, independientemente del orden de construcción, lo que sí parece existir es una idea unitaria, un planteamiento inicial para la configuración y uso de este espacio. Y todo durante los siglos VI-VII ¡Esto ya es otra cosa!

Lo importante lo trasladamos del evento en sí, del hueso a la construcción, a la organización del espacio por el grupo humano que vivía allí en esos siglos, pasamos de preocuparnos de un objeto a explicar la organización y funcionamiento de la sociedad aborigen.

En consecuencia, la mayor aportación de esta nueva datación radiocarbónica es que nos hace re-pensar todo el yacimiento arqueológico de La Fortaleza, y por qué no, la Arqueología de Gran Canaria.

Parece que la ocupación de este lugar ya fue temprana ¿Pero pasa lo mismo para el poblado de casas construidas? ¿Es igual de temprano? ¿O es posterior a la ocupación de la cima del yacimiento? Vamos, que como el huevo o la gallina, ¿qué fue primero la zona alta-ritual o el poblado?

Por otro lado, parece que este tipo de manifestaciones rituales vinculadas a montañas o a lugares topográficamente destacados ya se instaura desde un momento temprano. ¿Estaremos, como sugirió Grau-Bassas ante un Almogaren configurado por toda la montaña, donde el camino de ascensión, las estructuras y las paredes-murallas, los grabados estén dando un significado especial al lugar? ¿Un Paisaje ritual de Montaña como se habla para otros lugares para Gran Canaria?

Y si está funcionando desde tan antiguo, y es tan importante ¿cómo es que no conocemos el nombre indígena de este lugar? Si revisamos la bibliografía para este sitio, este lugar se identifica con dos lugares, Ansite y Humiaga o Humiaya. Ambos lugares con una carga simbólica importante.

Sabemos que la vinculación a Ansite fue interesada y bastante reciente. Sin embargo, la relación con Humiaga es diferente. Pocos autores la identifican directamente con La Fortaleza. Hay dos citas que nos proporcionan alguna pista, la primera de Alonso de Palencia en su Cuarta Década, escrita en los años de la Conquista, quién señala que en las Tirajanas, está otro de los grandes templos de la isla, además del de Tirma. Dice que hay un pequeño poblado, donde


se alzaba un templo, bien equipado para sus supersticiones; suben los nuestros a la cumbre del monte y nadie encuentran en la defensa o guardia del templo, construido a manera de castillo con toda clase de fortificaciones…”


 

El siguiente texto es aún más claro. En este caso es de Marín y Cubas quién en 1687 describe el estado de ruinas del templo, que el ubicó en Risco Blanco:


La primera casa de oración era Almorare, que es una casa sobre un Risco Jumiaia, en el término de Tirajana, llamado Riscos Blancos, que cupieron a Antón de Santidad; allí invocaban y sacrificaban quemando entre braceros de cantos grandes de piedras, sobre un altar de paredón de grandes piedras con grandes losas que hoy se ven allí, como capillas, y otros caserones dentro de un gran cerco; y es el risco el más escollado de aquellos sitios, que no hay hombre que pueda menear una sola piedra”.


 

Estructuras arqueológicas fortaleza Grande
¿Capillas y caserones dentro de un gran cerco?
Altar en el yacimiento de La Fortaleza Grande
¿El Altar de paredón de grandes piedras?

Parece, al menos para nosotros,  una descripción de las estructuras de piedra de La Fortaleza Grande, sabemos ahora de donde sacó Grau-Bassas la denominación de braseros. En cualquier caso, a nadie se le escapa que este yacimiento, cualquiera que fuera su nombre antaño, La Fortaleza en la actualidad es uno de los yacimientos arqueológicos con más proyección patrimonial de Gran Canaria.