¡Atrasamos el tiempo en el yacimiento arqueológico de La Fortaleza!

 

¿Y tu qué edad tienes?

Acabamos de recibir los datos de la datación radiocarbónica de un pequeño hueso de cabra de una de las estructuras arqueológicas de La Fortaleza Grande. El laboratorio nos da unas fechas que oscilan entre el siglos VI y VII ¡Y la que se ha montado! Pero nosotros tan contentos ¡¡¡Ehhhh!!!!

bailando por el carbono 14
¡Así nos quedamos con la noticia!

Pero queda hacer una digestión reposada de este dato y ver que puede significar, y sobre todo, si realmente, es tan importante como se ha dicho, y sobre todo qué perspectivas históricas y de trabajos arqueológicos abre para Gran Canaria. ¡Si es que abre algo!

Cuando decimos que el hueso datado está entre los siglos VI y VII estamos traduciendo una datación cuya horquilla va desde el 585 al 682, con un 95,4% de posibilidad de pertenecer a este periodo.

Sin embargo, la Arqueología Canaria se encuentra en parte de una gran paradoja, ya que todavía no se ha conseguido articular un discurso histórico donde la cronología esté presente. Sí es cierto que algunos trabajos empiezan a atisbar discrepancias entre diferentes periodos y tiempos, pero todavía estamos lejos de poder organizar los distintos pasados insulares en un eje del tiempo claro. La fase aborigen de nuestra historia es plana o casi.

Teniendo en cuenta que ese siglo VI-VII es una aproximación estadística, y sabiendo que el 650 es la media aritmética de dichas fechas, se relativiza bastante el alcance absoluto de la datación. Tenemos que trascender del evento, ir a la coyuntura histórica donde se generó el mismo, un lugar donde podemos estar muchos más cómodos con los datos radiocarbónicos obtenidos. Nos liberamos de la esclavitud de la datación absoluta del evento, del hecho histórico para hablar de tiempo, de ciclos, de periodos.

¿Qué hace un hueso como tú en un lugar como éste?

¿Y después de todo esto? ¿Qué significa que un hueso de cabra se haya encontrado en una de las estructuras de la cima de La Fortaleza Grande? La respuesta es más que evidente, alguien consumió o depositó un trozo de una pata en una de las estructuras circulares. Esto dicho así es una obviedad. obviedad,

Cómo decíamos, tenemos que trascender del evento, el acto en sí de tirar/depositar ese hueso. Sabemos por los trabajos realizados que esta estructura no es un espacio doméstico al uso, sino que posiblemente esté vinculada con la realización de ritos donde el fuego tenía un papel principal.  Este espacio excepcionalmente construido tiene una morfología diferente resto de viviendas conocidas para Gran Canaria. Además, los estudios realizados nos han permitido saber que no aparecen restos de cereales (semillas carbonizadas), que suele ser el elemento más común en las cocinas de las casas aborígenes. Por otro lado, aparece una gran cantidad de restos líticos, destacando sobremanera la obsidiana, un tipo de material prima muy valorada por la población aborigen. No obstante, todavía no tenemos claro si este lugar acogió banquetes ceremoniales donde se consumía la carne de estos animales, como se propone para otros yacimientos, como El Tejar (Santa Brígida), o por si el contrario son ofrendas.

El contexto en que apareció este hueso está dentro de una estructura arqueológica construida antes del vertido ¿Cuánto? Todavía no lo sabemos  ¿Un día, un año un siglo? Y otra pregunta, el gran muro-muralla que crea la superficie sobre la que se construyen estas estructuras, ¿cuándo se construyó? No lo sabemos, pero por la envergadura de estas construcciones, sería lógico pensar que fue bastante anterior al uso documentado. Desde luego, independientemente del orden de construcción, lo que sí parece existir es una idea unitaria, un planteamiento inicial para la configuración y uso de este espacio. Y todo durante los siglos VI-VII ¡Esto ya es otra cosa!

Lo importante lo trasladamos del evento en sí, del hueso a la construcción, a la organización del espacio por el grupo humano que vivía allí en esos siglos, pasamos de preocuparnos de un objeto a explicar la organización y funcionamiento de la sociedad aborigen.

En consecuencia, la mayor aportación de esta nueva datación radiocarbónica es que nos hace re-pensar todo el yacimiento arqueológico de La Fortaleza, y por qué no, la Arqueología de Gran Canaria.

Parece que la ocupación de este lugar ya fue temprana ¿Pero pasa lo mismo para el poblado de casas construidas? ¿Es igual de temprano? ¿O es posterior a la ocupación de la cima del yacimiento? Vamos, que como el huevo o la gallina, ¿qué fue primero la zona alta-ritual o el poblado?

Por otro lado, parece que este tipo de manifestaciones rituales vinculadas a montañas o a lugares topográficamente destacados ya se instaura desde un momento temprano. ¿Estaremos, como sugirió Grau-Bassas ante un Almogaren configurado por toda la montaña, donde el camino de ascensión, las estructuras y las paredes-murallas, los grabados estén dando un significado especial al lugar? ¿Un Paisaje ritual de Montaña como se habla para otros lugares para Gran Canaria?

Y si está funcionando desde tan antiguo, y es tan importante ¿cómo es que no conocemos el nombre indígena de este lugar? Si revisamos la bibliografía para este sitio, este lugar se identifica con dos lugares, Ansite y Humiaga o Humiaya. Ambos lugares con una carga simbólica importante.

Sabemos que la vinculación a Ansite fue interesada y bastante reciente. Sin embargo, la relación con Humiaga es diferente. Pocos autores la identifican directamente con La Fortaleza. Hay dos citas que nos proporcionan alguna pista, la primera de Alonso de Palencia en su Cuarta Década, escrita en los años de la Conquista, quién señala que en las Tirajanas, está otro de los grandes templos de la isla, además del de Tirma. Dice que hay un pequeño poblado, donde


se alzaba un templo, bien equipado para sus supersticiones; suben los nuestros a la cumbre del monte y nadie encuentran en la defensa o guardia del templo, construido a manera de castillo con toda clase de fortificaciones…”


 

El siguiente texto es aún más claro. En este caso es de Marín y Cubas quién en 1687 describe el estado de ruinas del templo, que el ubicó en Risco Blanco:


La primera casa de oración era Almorare, que es una casa sobre un Risco Jumiaia, en el término de Tirajana, llamado Riscos Blancos, que cupieron a Antón de Santidad; allí invocaban y sacrificaban quemando entre braceros de cantos grandes de piedras, sobre un altar de paredón de grandes piedras con grandes losas que hoy se ven allí, como capillas, y otros caserones dentro de un gran cerco; y es el risco el más escollado de aquellos sitios, que no hay hombre que pueda menear una sola piedra”.


 

Estructuras arqueológicas fortaleza Grande
¿Capillas y caserones dentro de un gran cerco?
Altar en el yacimiento de La Fortaleza Grande
¿El Altar de paredón de grandes piedras?

Parece, al menos para nosotros,  una descripción de las estructuras de piedra de La Fortaleza Grande, sabemos ahora de donde sacó Grau-Bassas la denominación de braseros. En cualquier caso, a nadie se le escapa que este yacimiento, cualquiera que fuera su nombre antaño, La Fortaleza en la actualidad es uno de los yacimientos arqueológicos con más proyección patrimonial de Gran Canaria.

 

¿Y cómo llegó esto? Cinco sorpresas sobre la conservación del yacimiento arqueológico de La Fortaleza

 

La Arqueología de Gran Canaria es diferente. Eso lo sabemos. Y cada yacimiento que estudiamos nos da una sorpresa, y eso al menos para nosotros, la convierte en más interesante aún.

Esto también lo podemos aplicar a los yacimientos arqueológicos. Todos son importantes, todos necesarios para explicar un trocito de nuestra Historia Antigua, de nuestro Pasado, de eso no hay duda. Pero a veces algunos sorprenden no solo por la cantidad de datos, sino por la variabilidad de los mismos. Haciéndonos que nos preguntemos cómo es posible que toda esa riqueza arqueológica haya llegado hasta nosotros y no se haya perdido, ya sea fruto del expolio y el coleccionismo, de desarrollismo mal entendido o simplemente, por la erosión y el paso inexorable del tiempo.

Uno de estos casos es el yacimiento arqueológico de La Fortaleza (Santa Lucía de Tirajana, Gran Canaria), conocido y visitado por estudiosos y arqueólogos desde el siglo XIX, zona de plantación de cereales, lugar de celebraciones durante el último tercio del siglo XX… con todo esto y más, el yacimiento con apenas un par de prospecciones e intervenciones arqueológicas está proporcionando datos que todavía hoy nos preguntamos cómo han llegado hasta nosotros ¡Y tan encantados que estamos de que sea así!

 


“Es la construcción canaria mejor que hasta ahora he podido ver. El ajuste de las piedras supone un trabajo de paciencia muy grande”


Si hacemos una lista de aquello que más nos llama la atención, estos serían el top five de esas “cosas” que nos hacen levantar la ceja y esbozar una sonrisa, ¡aquí están!:

1.Braseros

Fueron llamados así por Victor Grau Bassas, médico y cofundador de El Museo Canario, siendo, además, su primer conservador. Cuando las visitó dijo ” Es la construcción canaria mejor que hasta ahora he podido ver. El ajuste de las piedras supone un trabajo de paciencia muy grande” ¡Casi 140 años después seguimos diciendo lo mismo! Además, su intuición era que dichos “braseros” configuraban algo mucho mayor, un gran Almogarén, que para él era toda La Fortaleza Grande. Si bien es cierto que siguen existiendo, estos han sido víctimas de varios expolios recientes, así como modificaciones y graffitis modernos.

Yacimiento de La Fortaleza Grandes
Estructura en la cima de la Fortaleza Grande (Santa Lucía, Gran Canaria)

 

2.Silos

En el lado de poniente de La Fortaleza Grande existen algunos silos que han sido reutilizados por cabras hasta hace bien poco. Aún así, estos silos conservan una gran cantidad de las argamasas que cubrieron antaño esas paredes. Y en muchas de estas argamasas nos aparecen pequeñas sorpresas en forma de semillas que nos ha permitido datar su cronología. Ahora sabemos gracias a una semilla de cebada que La Fortaleza tenía los silos llenos en el siglo XII.

Argamasa del yacimiento arqueológico de La Fortaleza, Gran Canaria
Detalle de argamasas con semilla obtenida de uno de los silos de La Fortaleza

 

 3.Túmulos

Conocíamos la existencia de cuevas funerarias en el yacimiento,

Cueva funeraria expoliada en La Fortaleza, Gran Canaria
Cueva funeraria expoliada

muchas de ellas expoliadas en épocas más o menos recientes. Sin embargo, la sorpresa nos la llevamos durante los trabajos arqueológicos llevados a cabo en el 2012. Aparecieron unas estructuras que nos hacen pensar en posibles túmulos funerarios. Estos estaban tapados bajos toneladas de piedras que fueron acumuladas para liberar el suelo para los cultivos de la zona. Esto permitió la protección de estas estructuras. Si bien no han aparecido restos humanos en estos hay varias pistas que nos hacen pensar en que estas construcciones son posibles túmulos funerarios ¡Pero eso para otro día!

4. Poblado de casas

Al igual que los túmulos, las excavaciones arqueológicas del año 2012 y las del 2015 nos han permitido redimensionar el tamaño del yacimiento. Si bien los trabajos arqueológicos de Rosa Schlueter excavó una de estas estructuras el alcance estaba por vislumbrarse.

Estructuras arqueológicas pertenecientes al Poblado de La Fortaleza, Gran Canaria
Estructuras arqueológicas pertenecientes al Poblado de La Fortaleza

La retirada de piedra realizada en el año 2012 por Tibicena. Arqueología y Patrimonio SL permitió reconocer no solo varias construcciones de diferente tipología, sino un plan organizativo de todo el lugar. La excavación del año 2015 ahondó más en esta idea, recuperándose siete estructuras no conocidas hasta el momento, teniendo, entonces, la confirmación de estar delante un gran poblado de casas de piedra de época aborigen.

5. Pinturas rupestres:

El yacimiento de La Fortaleza no estaba en ningún catálogo ni inventario donde se hablara de pinturas rupestres. Habían pasado totalmente desapercibidas. Los trabajos de inventario iniciales permitieron recoger al menos cuatro cuevas con restos de pinturas.

Pinturas rupestres en el yacimiento arqueológico de La Fortaleza (Gran Canaria)
Argamasas y pinturas (almagre)

Rojo, blanco y negro son los colores utilizados, sin que se aprecie a simple vista dibujos o formas geométricas. Sin embargo, el alcance limitado de estos trabajos iniciales no nos ha permitido profundizar en su conocimiento. Además, muchas de estas están altamente degradadas, a lo que hay que sumar varios atentados patrimoniales.

 

Bueno, para abrir boca ya tenemos… pero podrían ser muchas otras cosas: grabados rupestres, las paredes sobre la cima de La Fortaleza Grande, los diferentes tipos de ritos funerarios detectados, el propio estado de conservación del yacimiento, etc. ¡Pero eso para otro día! De momento pensemos en lo que tenemos y como conservarlo, así nadie más tendrá que hacerse la pregunta ¿Alguien me explica cómo se conservó esto? ¡Vamos a ponérselo fácil!

 

Sobre el Paisaje Cultural, los lugares perdidos y Sabina

El Plan Nacional de Paisaje Cultural define aquel como el “resultado de la interacción en el tiempo de las personas y el medio natural, cuya expresión es un territorio percibido y valorado por sus cualidades culturales, producto de un proceso y soporte de la identidad de una comunidad“.

Se entiende el paisaje cultural como una realidad dinámica, consecuencia de los diferentes procesos a lo largo del tiempo en un mismo territorio, donde intervienen tanto componentes naturales y culturales, materiales e inmateriales, tangibles e intangibles.

Llevado a nuestra cotidianidad, imagínate tu barrio, tu pueblo, la casa que siempre estuvo ahí, o un árbol donde quedabas con los amigos, y que un día de repente desaparece. Es como si en ese momento te arrancaran algo, como si parte de tus recuerdos, de tu historia personal se hubiese volatilizado. Ya no existirá más ese rincón donde jugabas, ni podrás explicar qué allí te dieron el primer beso o te rompieron por primera vez el corazón. Tus recuerdos, tu memoria han quedado deslocalizados ¡Como tú en ese momento! Perdido como un torero al otro lado del telón de acero.

Ahí tienes tu Patrimonio Cultural, un lugar, construido o no, que percibes y sientes como tuyo al que incorporas unos valores con los que te identificas tú y/o tu entorno inmediato. Por desgracia, nos damos cuenta de la importancia que tenía esa casa, ese árbol, ese yacimiento que siempre estuvo ahí cuando desaparece. Y ya no hay vuelta atrás.


¡Como tú en ese momento! Perdido como un torero al otro lado del telón de acero.


Afortunadamente, hoy somos capaces de poner nombres y apellidos a esos sentimientos de extrañeza cuando desaparece algún elemento de nuestro entorno inmediato con el que entablamos una relación identitaria. Por ello, es posible anticiparnos a la desaparición de ese Patrimonio.

Ese es uno de los motivos por el que este año se celebró el pasado día 18 de abril, el Día internacional de Los Museos con la temática dedicada a los Museos y Paisaje Cultural. Los museos amplían sus miras y deben de dejar de mirar hacia dentro, hacía sus “tesoros” ¡Mi tesoro como decía el Gollum! ¡Y así, pasó lo que pasó!

Gollum

Desde la Arqueología es tan importante la pintadera, el ídolo, la cerámica, como el contexto donde aparece, es decir, el propio yacimiento; e incluso el lugar donde se ubica es vital, está allí por una motivación concreta que en algunos casos reconocemos y en otros debemos descubrir.

A nadie se le escapa que los podomorfos de Tindaya están ahí por la majestuosidad de la propia Montaña, que sobresale monumental sobre la gran llanura de Esquinzo. La montaña es, en sí misma, la memoria de esa idea, de ese pensamiento, del tiempo, de la identidad… Y vaciarla, como pretenden algunos, es arrancarle el corazón, matarla, robarle el sentido al grabado, a esos pies en la piedra;  es dejarla tal y como nos quedamos tú y yo cuando en vez del solar de juegos de nuestra niñez nos encontramos con una sucursal del Banco Hispano Americano… pero para algunos es fácil, no tienen corazón ni han escuchado a Sabina.

La Fortaleza en digital, otra mirada a la Arqueología Canaria

Arqueología Fortaleza Grande Gran Canaria
Estructuras arqueológicas en la cima de La Fortaleza Grande

¿Un blog más de Arqueología? Bueno, ¿Y por qué no? Aunque en este caso intentaremos centrarnos en la realidad arqueológica canaria, pero más en concreto la Gran Canaria y en especial todo lo que rodee al yacimiento arqueológico de La Fortaleza.

Intentaremos comentar todo los trabajos, acciones y eventos que realicemos desde nuestro Centro de Interpretación, así como las excavaciones arqueológicas que se realicen en el yacimiento. Además, somo conscientes de el interés que el Patrimonio Histórico y la Arqueología generan, por ello, intentaremos aportar nuestro granito de arena en la divulgación y difusión de la Arqueología Canaria, y con ello mejorar la conservación del mismo.


¿Un blog más de Arqueología? Bueno, ¿Y por qué no?


 

Sin embargo, no esperamos dar contestación ni sentar cátedra en los diferentes temas que se traten. Tenemos más preguntas que respuestas; y eso, aunque sea una contradicción es lo que nos emociona. La disciplina arqueológica necesita de preguntas para avanzar, de replanteamientos y continuas reconfiguraciones de lo establecido. Por ello este blog será ese lugar donde volquemos dichas dudas. Quizás entre todos, a través de la discusión sana, podamos arrojar algo de luz a esas zonas de penumbra.

Y que nuestra Arqueología, la de cualquiera de nuestras Islas Canarias, es diferente. Aunque suene a tópico. Desvinculada de la arqueologías y prehistorias europeas, con una fuerte regusto al norte de África, pero sin un origen conocido; sin un conocimiento de su evolución y devenir interno; con diferencias sustanciales entre las diferentes islas en lo que al registro material se refiere y con similitudes que hacen imposible no pensar en un momento o ocupación común para todas ellas…, demasiados interrogantes quizás, pero estos son los que hacen fascinantes esta disciplina.


Y que nuestra Arqueología, la de cualquiera de nuestras Islas Canarias, es diferente. Aunque suene a tópico


A su vez esa falta de respuesta, esos agujeros negros, ha dado lugar a la creación de gran cantidad de acercamientos erróneos y magufos que magufodistorsionan la realidad histórica y arqueológica. Y es que todo no vale en Arqueología ¡Sería demasiado fácil! ¡Y ya no sería Arqueología!