Dos ídolos, un secuestro y una de dinamita en el yacimiento de La Fortaleza

No, no es una peli, ni una novela negra, eso se lo dejamos a Alexis Ravelo, al que habrá que preguntarle, algún día, porque ubicó a La Fortaleza en una de sus novelas. Nos referimos a cómo se obtuvieron algunos de los ídolos más conocidos de este yacimiento.

Pocos datos conocemos de cómo aparecieron estos ídolos. Sin embargo, hay dos historias cuanto menos curiosas, ¡por no decir tristes!, de la manera en que se descubrieron aquellos en La Fortaleza. No queremos entrar en el significado o cronología de estas figurillas. Nos centraremos en cómo fueron obtenidas.

La caída de los ídolos:

Una de las mayores colecciones de ídolos aparecidos en el yacimiento de La Fortaleza se ubica en la Fundación Museo Castillo de La Fortaleza El Hao (Santa Lucía de Tirajana). Esta dispone de una colección no sólo de elementos “recuperados” (¡Un eufemismo!) de este lugar, sino de muchos otros del ámbito insular, aunque la mayoría constreñidos a la Arqueología del Sureste de Gran Canaria.

Dos de los ídolos más famosos del yacimiento arqueológico de La Fortaleza sufrieron algún tipo de estrés traumático en el momento de su recuperación. Uno podríamos clasificarlo de Síndrome de Estocolmo y otro, Neurosis de Guerra… ¿Qué por qué decimos esto? Aquí viene la explicación.

De Gran Canaria a París:

Idolo encontrado en La Fortaleza por R. Verneau. Hoy desaparecido
Ídolo encontrado en La Fortaleza por R. Verneau. Hoy desaparecido

El primero de los ídolos conocidos se lo debemos a R. Verneau, quién lo encontró en el fondo de una cueva cercana al almogaren próximo a la cima (según sus palabras) a finales del siglo XIX. Pues este ídolo realizó un largo viaje desde Gran Canaria a Francia. En El Museo Canario acabó una copia del mismo (Hoy se expone también una replica en el Museo Arqueológico Nacional). Pero el original quedó para siempre en Francia ¡Vive la France! Bueno corregimos, no sería el Síndrome de Estocolmo, sino el de París… ¡tiene más glamour!

Rescates explosivos:

El siguiente trauma es más violento, más visceral, y si se quiere más nuestro. Como

La Fortaleza, Gran Canaria
Ídolo rescatado de una maligna cueva en La                Fortaleza (Santa Lucía, Gran Canaria)

si de un soldado se tratará, uno de los ídolos depositados en el museo Sánchez Araña fue “rescatado” (malditos eufemismos) de las violentas garras de una cueva en 1964, donde se encontraba depositado, a dinamitazo limpio ¡Sí, con dinamita! Ya que la cueva en si no era accesible.

Cómo tuvieron que retumbar esos riscos! Aunque no nos lo creamos, el uso de la dinamita era frecuente, y no solamente en la Arqueología de Gran Canaria.

Las últimas excavaciones arqueológicas han permitido obtener los restos de tres ídolos más, lo que hacen un total de diez las figurillas conocidas para el yacimiento de La Fortaleza. Alguno de ellos con pinturas que decoraban (¿a forma de ropajes o decoraciones corporales?) la mayor parte de la pieza recuperada.

 

Ídolo decorado, La Fortaleza
Ídolo decorado, La Fortaleza

Ídolo decorado La Fortaleza

 

Desgraciadamente estos ídolos se encontraron superficialmente y sin un contexto arqueológico que permita vislumbrar su funcionalidad y mucho menos su cronología.

Esperamos que el resto de materiales arqueológicos recuperados con una metodología arqueológica permitan no explicar el yacimiento de  La Fortaleza, sino también los propios ídolos expoliados (¡Uy lo que ha dicho!) no sólo de este lugar, sino de otros contextos de Gran Canaria.

Y por cierto, ahora no hay que llevárselo a ninguna parte, las tecnología permite que cada uno lo tenga en su casa… si no échale un vistazo al 3D de este ídolo que apareció en la excavación del 2015.

Los tres milagros de La Fortaleza

¡Hoy estamos contentos, pero que muy contentos!. El Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana ha aprobado en pleno, por unanimidad de todos los partidos políticos (¡En serio, de todos todos!) instar al Cabildo de Gran Canaria a incluir al yacimiento de La Fortaleza en el expediente abierto por parte de la UNESCO para su inclusión en su lista de Patrimonio de la Humanidad algunos yacimientos de la isla dentro de los Paisajes sagrados de Montaña.

Y dicho así, suena sencillo; pero para nosotros es uno más de una serie de “pequeños milagros” y  como a uno que le gustan las pelis, sobre todo las de no pensar, voy y me acuerdo de El Santo.

¿Recuerdan la película El Santo? ¿La que hizo Val Kilmer, antes de comerse así mismo?  ¿Recuerdan el momento en el ladrón de buen corazón y macizorro le dice a la científica ingenua y no menos guapa que para ser considerado santo tenía que realizar tres milagros? Y al final, claro lo consiguió, casi sin despeinarse…

Val Kilmer el santo
¡Val Kilmer  y lo mal que nos trata la vida!

Pues nosotros en estos días, semanas atrás, y esperamos que en las semanas que vengan, estamos asistiendo a nuestra particular cadena de milagros. Y todos vinculados a La Fortaleza, como no iba a ser de otra forma.

PRIMER MILAGRO

Ni en nuestros mejores pensamientos creíamos que íbamos a trabajar en un yacimiento tan rico y variado como este, este fue nuestro primer milagro; como se suele decir ¡caímos de pie!. Los trabajos se iniciaron en 2007. Y ya con el primer inventario aquilatamos la valía de la arqueología del lugar. Cuevas pintadas, mundo funerario, grabados rupestres, casas y estructuras de piedras, silos,… todo lo que un profesional de la arqueología pudiese desear allí se encontraba. La primera intervención arqueológica, en el año 2012 se concentró en la inspección y documentación de los “bancales” existentes en la ladera

Yacimiento Arqueológico La Fortaleza Gran Canaria
¿Ves el yacimiento? Pues nosotros tampoco.                Así estaba cuando llegamos en el 2012

de poniente. Los restos que aparecieron sólo ahondaron y apuntalaron mucho más lo que inicialmente intuíamos.

SEGUNDO MILAGRO 

En el año 2014 algún desgraciado (en su octava acepción de la Real Academia Española de la Lengua) estuvo jugando a hacer de arqueólogo en una de las estructuras de la cima de La Fortaleza Grande. Ante tamaño destrozo el Cabildo de Gran Canaria decide que intervengamos para rescatar la información que quedaba en sendos agujeros dejados por el personaje en cuestión. Aprovechamos, la ocasión para realizar muestreos arqueológicos en las diversas estructuras que Grau-Bassas señalaba como braseros y que según el mismo, pertenecían a un gran almogaren que estaría configurado por todo el Roque y los elementos arqueológicos allí existentes. Con la realización del carbono 14 (ver publicación anterior) llegó la primera gran sorpresa. Algunos intuíamos o quizás deseábamos más que nada una datación antigua, por debajo siempre de un siglo X d.C. Otros compañeros, menos optimistas decían que no, que saldría lo de siempre, siglos XII-XIII ¡Hasta apuestas hubo! ¡Por cierto alguien me debe una cena! ¡¡Pues nada siglo VI-VII d.C!!

Entonces,  ¿es este es el segundo milagro? Pues no, del todo. Esta datación por sí misma, como hemos señalado, no significa nada. La revisión de los restos arqueológicos de la cima a través del prisma de algunos relatos del siglo XVI y XVII nos permite atrevernos a reubicar a Humiaga en La Fortaleza. No obstante, no hemos sido los primeros (pincha aquí para descargarte el artículo) en hacerlo; además, otros autores vincularon las estructuras de la cima con observadores equinocciales, línea de trabajo que estamos explorando y ampliando en este momento y que dan más sentido a este yacimiento como un gran templo.

Estructuras arqueológicas La Fortaleza Grande Gran Canaria
Estructuras arqueológicas en la cima de La Fortaleza Grande. Según algunos autores                                    algunas de estas estructuras están vinculadas a los equinoccios.

El segundo milagro se produce cuando desde la esfera pública, en este caso, el propio grupo de gobierno del Ayuntamiento de Santa Lucía de Tirajana decide, tras conocer la importancia de los restos arqueológicos y de la proyección patrimonial del yacimiento, dar un paso adelante y pedir en el pleno al resto de grupos políticos que apoyaran la idea de la inclusión de yacimiento dentro del proyecto del Cabildo de Gran Canaria para la UNESCO y los Paisajes Sagrados de Montaña.

Todos los grupos hablaron apoyaron la idea sin ambages, sin dudas. Segundo milagro

¿TERCER MILAGRO?

El tercer milagro todavía no ha sucedido. Pero tenemos fe. De eso van los milagros ¿no? de tener fe, y esperar que las cosas sucedan, y sobre todo ver si hemos llegado a tiempo de dicha inclusión en el expediente. Y si no es ahora, pues más adelante. De todas formas, como decía Pablo Picasso:


“Si me llega la inspiración, que me encuentre trabajando”


Pues nosotros igual, si llega ese momento, tendremos que estar preparados y tener datos, resultados, hipótesis de trabajo, un presente y un futuro que mostrar independientemente de que seamos o no Patrimonio de la Humanidad. Pues eso, ¡a trabajar! ¡Qué si no nos quedaremos como el amigo Val Kilmer!

¡Atrasamos el tiempo en el yacimiento arqueológico de La Fortaleza!

 

¿Y tu qué edad tienes?

Acabamos de recibir los datos de la datación radiocarbónica de un pequeño hueso de cabra de una de las estructuras arqueológicas de La Fortaleza Grande. El laboratorio nos da unas fechas que oscilan entre el siglos VI y VII ¡Y la que se ha montado! Pero nosotros tan contentos ¡¡¡Ehhhh!!!!

bailando por el carbono 14
¡Así nos quedamos con la noticia!

Pero queda hacer una digestión reposada de este dato y ver que puede significar, y sobre todo, si realmente, es tan importante como se ha dicho, y sobre todo qué perspectivas históricas y de trabajos arqueológicos abre para Gran Canaria. ¡Si es que abre algo!

Cuando decimos que el hueso datado está entre los siglos VI y VII estamos traduciendo una datación cuya horquilla va desde el 585 al 682, con un 95,4% de posibilidad de pertenecer a este periodo.

Sin embargo, la Arqueología Canaria se encuentra en parte de una gran paradoja, ya que todavía no se ha conseguido articular un discurso histórico donde la cronología esté presente. Sí es cierto que algunos trabajos empiezan a atisbar discrepancias entre diferentes periodos y tiempos, pero todavía estamos lejos de poder organizar los distintos pasados insulares en un eje del tiempo claro. La fase aborigen de nuestra historia es plana o casi.

Teniendo en cuenta que ese siglo VI-VII es una aproximación estadística, y sabiendo que el 650 es la media aritmética de dichas fechas, se relativiza bastante el alcance absoluto de la datación. Tenemos que trascender del evento, ir a la coyuntura histórica donde se generó el mismo, un lugar donde podemos estar muchos más cómodos con los datos radiocarbónicos obtenidos. Nos liberamos de la esclavitud de la datación absoluta del evento, del hecho histórico para hablar de tiempo, de ciclos, de periodos.

¿Qué hace un hueso como tú en un lugar como éste?

¿Y después de todo esto? ¿Qué significa que un hueso de cabra se haya encontrado en una de las estructuras de la cima de La Fortaleza Grande? La respuesta es más que evidente, alguien consumió o depositó un trozo de una pata en una de las estructuras circulares. Esto dicho así es una obviedad. obviedad,

Cómo decíamos, tenemos que trascender del evento, el acto en sí de tirar/depositar ese hueso. Sabemos por los trabajos realizados que esta estructura no es un espacio doméstico al uso, sino que posiblemente esté vinculada con la realización de ritos donde el fuego tenía un papel principal.  Este espacio excepcionalmente construido tiene una morfología diferente resto de viviendas conocidas para Gran Canaria. Además, los estudios realizados nos han permitido saber que no aparecen restos de cereales (semillas carbonizadas), que suele ser el elemento más común en las cocinas de las casas aborígenes. Por otro lado, aparece una gran cantidad de restos líticos, destacando sobremanera la obsidiana, un tipo de material prima muy valorada por la población aborigen. No obstante, todavía no tenemos claro si este lugar acogió banquetes ceremoniales donde se consumía la carne de estos animales, como se propone para otros yacimientos, como El Tejar (Santa Brígida), o por si el contrario son ofrendas.

El contexto en que apareció este hueso está dentro de una estructura arqueológica construida antes del vertido ¿Cuánto? Todavía no lo sabemos  ¿Un día, un año un siglo? Y otra pregunta, el gran muro-muralla que crea la superficie sobre la que se construyen estas estructuras, ¿cuándo se construyó? No lo sabemos, pero por la envergadura de estas construcciones, sería lógico pensar que fue bastante anterior al uso documentado. Desde luego, independientemente del orden de construcción, lo que sí parece existir es una idea unitaria, un planteamiento inicial para la configuración y uso de este espacio. Y todo durante los siglos VI-VII ¡Esto ya es otra cosa!

Lo importante lo trasladamos del evento en sí, del hueso a la construcción, a la organización del espacio por el grupo humano que vivía allí en esos siglos, pasamos de preocuparnos de un objeto a explicar la organización y funcionamiento de la sociedad aborigen.

En consecuencia, la mayor aportación de esta nueva datación radiocarbónica es que nos hace re-pensar todo el yacimiento arqueológico de La Fortaleza, y por qué no, la Arqueología de Gran Canaria.

Parece que la ocupación de este lugar ya fue temprana ¿Pero pasa lo mismo para el poblado de casas construidas? ¿Es igual de temprano? ¿O es posterior a la ocupación de la cima del yacimiento? Vamos, que como el huevo o la gallina, ¿qué fue primero la zona alta-ritual o el poblado?

Por otro lado, parece que este tipo de manifestaciones rituales vinculadas a montañas o a lugares topográficamente destacados ya se instaura desde un momento temprano. ¿Estaremos, como sugirió Grau-Bassas ante un Almogaren configurado por toda la montaña, donde el camino de ascensión, las estructuras y las paredes-murallas, los grabados estén dando un significado especial al lugar? ¿Un Paisaje ritual de Montaña como se habla para otros lugares para Gran Canaria?

Y si está funcionando desde tan antiguo, y es tan importante ¿cómo es que no conocemos el nombre indígena de este lugar? Si revisamos la bibliografía para este sitio, este lugar se identifica con dos lugares, Ansite y Humiaga o Humiaya. Ambos lugares con una carga simbólica importante.

Sabemos que la vinculación a Ansite fue interesada y bastante reciente. Sin embargo, la relación con Humiaga es diferente. Pocos autores la identifican directamente con La Fortaleza. Hay dos citas que nos proporcionan alguna pista, la primera de Alonso de Palencia en su Cuarta Década, escrita en los años de la Conquista, quién señala que en las Tirajanas, está otro de los grandes templos de la isla, además del de Tirma. Dice que hay un pequeño poblado, donde


se alzaba un templo, bien equipado para sus supersticiones; suben los nuestros a la cumbre del monte y nadie encuentran en la defensa o guardia del templo, construido a manera de castillo con toda clase de fortificaciones…”


 

El siguiente texto es aún más claro. En este caso es de Marín y Cubas quién en 1687 describe el estado de ruinas del templo, que el ubicó en Risco Blanco:


La primera casa de oración era Almorare, que es una casa sobre un Risco Jumiaia, en el término de Tirajana, llamado Riscos Blancos, que cupieron a Antón de Santidad; allí invocaban y sacrificaban quemando entre braceros de cantos grandes de piedras, sobre un altar de paredón de grandes piedras con grandes losas que hoy se ven allí, como capillas, y otros caserones dentro de un gran cerco; y es el risco el más escollado de aquellos sitios, que no hay hombre que pueda menear una sola piedra”.


 

Estructuras arqueológicas fortaleza Grande
¿Capillas y caserones dentro de un gran cerco?
Altar en el yacimiento de La Fortaleza Grande
¿El Altar de paredón de grandes piedras?

Parece, al menos para nosotros,  una descripción de las estructuras de piedra de La Fortaleza Grande, sabemos ahora de donde sacó Grau-Bassas la denominación de braseros. En cualquier caso, a nadie se le escapa que este yacimiento, cualquiera que fuera su nombre antaño, La Fortaleza en la actualidad es uno de los yacimientos arqueológicos con más proyección patrimonial de Gran Canaria.

 

¿Y cómo llegó esto? Cinco sorpresas sobre la conservación del yacimiento arqueológico de La Fortaleza

 

La Arqueología de Gran Canaria es diferente. Eso lo sabemos. Y cada yacimiento que estudiamos nos da una sorpresa, y eso al menos para nosotros, la convierte en más interesante aún.

Esto también lo podemos aplicar a los yacimientos arqueológicos. Todos son importantes, todos necesarios para explicar un trocito de nuestra Historia Antigua, de nuestro Pasado, de eso no hay duda. Pero a veces algunos sorprenden no solo por la cantidad de datos, sino por la variabilidad de los mismos. Haciéndonos que nos preguntemos cómo es posible que toda esa riqueza arqueológica haya llegado hasta nosotros y no se haya perdido, ya sea fruto del expolio y el coleccionismo, de desarrollismo mal entendido o simplemente, por la erosión y el paso inexorable del tiempo.

Uno de estos casos es el yacimiento arqueológico de La Fortaleza (Santa Lucía de Tirajana, Gran Canaria), conocido y visitado por estudiosos y arqueólogos desde el siglo XIX, zona de plantación de cereales, lugar de celebraciones durante el último tercio del siglo XX… con todo esto y más, el yacimiento con apenas un par de prospecciones e intervenciones arqueológicas está proporcionando datos que todavía hoy nos preguntamos cómo han llegado hasta nosotros ¡Y tan encantados que estamos de que sea así!

 


“Es la construcción canaria mejor que hasta ahora he podido ver. El ajuste de las piedras supone un trabajo de paciencia muy grande”


Si hacemos una lista de aquello que más nos llama la atención, estos serían el top five de esas “cosas” que nos hacen levantar la ceja y esbozar una sonrisa, ¡aquí están!:

1.Braseros

Fueron llamados así por Victor Grau Bassas, médico y cofundador de El Museo Canario, siendo, además, su primer conservador. Cuando las visitó dijo ” Es la construcción canaria mejor que hasta ahora he podido ver. El ajuste de las piedras supone un trabajo de paciencia muy grande” ¡Casi 140 años después seguimos diciendo lo mismo! Además, su intuición era que dichos “braseros” configuraban algo mucho mayor, un gran Almogarén, que para él era toda La Fortaleza Grande. Si bien es cierto que siguen existiendo, estos han sido víctimas de varios expolios recientes, así como modificaciones y graffitis modernos.

Yacimiento de La Fortaleza Grandes
Estructura en la cima de la Fortaleza Grande (Santa Lucía, Gran Canaria)

 

2.Silos

En el lado de poniente de La Fortaleza Grande existen algunos silos que han sido reutilizados por cabras hasta hace bien poco. Aún así, estos silos conservan una gran cantidad de las argamasas que cubrieron antaño esas paredes. Y en muchas de estas argamasas nos aparecen pequeñas sorpresas en forma de semillas que nos ha permitido datar su cronología. Ahora sabemos gracias a una semilla de cebada que La Fortaleza tenía los silos llenos en el siglo XII.

Argamasa del yacimiento arqueológico de La Fortaleza, Gran Canaria
Detalle de argamasas con semilla obtenida de uno de los silos de La Fortaleza

 

 3.Túmulos

Conocíamos la existencia de cuevas funerarias en el yacimiento,

Cueva funeraria expoliada en La Fortaleza, Gran Canaria
Cueva funeraria expoliada

muchas de ellas expoliadas en épocas más o menos recientes. Sin embargo, la sorpresa nos la llevamos durante los trabajos arqueológicos llevados a cabo en el 2012. Aparecieron unas estructuras que nos hacen pensar en posibles túmulos funerarios. Estos estaban tapados bajos toneladas de piedras que fueron acumuladas para liberar el suelo para los cultivos de la zona. Esto permitió la protección de estas estructuras. Si bien no han aparecido restos humanos en estos hay varias pistas que nos hacen pensar en que estas construcciones son posibles túmulos funerarios ¡Pero eso para otro día!

4. Poblado de casas

Al igual que los túmulos, las excavaciones arqueológicas del año 2012 y las del 2015 nos han permitido redimensionar el tamaño del yacimiento. Si bien los trabajos arqueológicos de Rosa Schlueter excavó una de estas estructuras el alcance estaba por vislumbrarse.

Estructuras arqueológicas pertenecientes al Poblado de La Fortaleza, Gran Canaria
Estructuras arqueológicas pertenecientes al Poblado de La Fortaleza

La retirada de piedra realizada en el año 2012 por Tibicena. Arqueología y Patrimonio SL permitió reconocer no solo varias construcciones de diferente tipología, sino un plan organizativo de todo el lugar. La excavación del año 2015 ahondó más en esta idea, recuperándose siete estructuras no conocidas hasta el momento, teniendo, entonces, la confirmación de estar delante un gran poblado de casas de piedra de época aborigen.

5. Pinturas rupestres:

El yacimiento de La Fortaleza no estaba en ningún catálogo ni inventario donde se hablara de pinturas rupestres. Habían pasado totalmente desapercibidas. Los trabajos de inventario iniciales permitieron recoger al menos cuatro cuevas con restos de pinturas.

Pinturas rupestres en el yacimiento arqueológico de La Fortaleza (Gran Canaria)
Argamasas y pinturas (almagre)

Rojo, blanco y negro son los colores utilizados, sin que se aprecie a simple vista dibujos o formas geométricas. Sin embargo, el alcance limitado de estos trabajos iniciales no nos ha permitido profundizar en su conocimiento. Además, muchas de estas están altamente degradadas, a lo que hay que sumar varios atentados patrimoniales.

 

Bueno, para abrir boca ya tenemos… pero podrían ser muchas otras cosas: grabados rupestres, las paredes sobre la cima de La Fortaleza Grande, los diferentes tipos de ritos funerarios detectados, el propio estado de conservación del yacimiento, etc. ¡Pero eso para otro día! De momento pensemos en lo que tenemos y como conservarlo, así nadie más tendrá que hacerse la pregunta ¿Alguien me explica cómo se conservó esto? ¡Vamos a ponérselo fácil!

 

La Fortaleza en digital, otra mirada a la Arqueología Canaria

Arqueología Fortaleza Grande Gran Canaria
Estructuras arqueológicas en la cima de La Fortaleza Grande

¿Un blog más de Arqueología? Bueno, ¿Y por qué no? Aunque en este caso intentaremos centrarnos en la realidad arqueológica canaria, pero más en concreto la Gran Canaria y en especial todo lo que rodee al yacimiento arqueológico de La Fortaleza.

Intentaremos comentar todo los trabajos, acciones y eventos que realicemos desde nuestro Centro de Interpretación, así como las excavaciones arqueológicas que se realicen en el yacimiento. Además, somo conscientes de el interés que el Patrimonio Histórico y la Arqueología generan, por ello, intentaremos aportar nuestro granito de arena en la divulgación y difusión de la Arqueología Canaria, y con ello mejorar la conservación del mismo.


¿Un blog más de Arqueología? Bueno, ¿Y por qué no?


 

Sin embargo, no esperamos dar contestación ni sentar cátedra en los diferentes temas que se traten. Tenemos más preguntas que respuestas; y eso, aunque sea una contradicción es lo que nos emociona. La disciplina arqueológica necesita de preguntas para avanzar, de replanteamientos y continuas reconfiguraciones de lo establecido. Por ello este blog será ese lugar donde volquemos dichas dudas. Quizás entre todos, a través de la discusión sana, podamos arrojar algo de luz a esas zonas de penumbra.

Y que nuestra Arqueología, la de cualquiera de nuestras Islas Canarias, es diferente. Aunque suene a tópico. Desvinculada de la arqueologías y prehistorias europeas, con una fuerte regusto al norte de África, pero sin un origen conocido; sin un conocimiento de su evolución y devenir interno; con diferencias sustanciales entre las diferentes islas en lo que al registro material se refiere y con similitudes que hacen imposible no pensar en un momento o ocupación común para todas ellas…, demasiados interrogantes quizás, pero estos son los que hacen fascinantes esta disciplina.


Y que nuestra Arqueología, la de cualquiera de nuestras Islas Canarias, es diferente. Aunque suene a tópico


A su vez esa falta de respuesta, esos agujeros negros, ha dado lugar a la creación de gran cantidad de acercamientos erróneos y magufos que magufodistorsionan la realidad histórica y arqueológica. Y es que todo no vale en Arqueología ¡Sería demasiado fácil! ¡Y ya no sería Arqueología!